Preparan una “velada sidaria” en homenaje al escritor y performista chileno Pedro Lemebel

Por: el 25 Abril, 2017

Una velada para difundir la voz y los gritos histéricos de la prosa marginal del fallecido escritor Pedro Lemebel, bajo el enfoque de la disidencia sexual y el feminismo cunumi de Mujeres Creando, como una alianza entre mujeres feministas y maricas disidentes. Será este viernes 28 de abril, en la casa feminista Los deseos de la virgen, arenales 284, a partir de las 20:00

Pedro Lemebel murió el 23 de enero de 2015, a causa de un cáncer de laringe. A dos años de la muerte del artista chileno, escritor infinito e irreverente performista, en su país natal se han proliferado la publicación de sus obras literarias, homenajes, monumentos y hasta colectivos de arte y activismo que ahora llevan su nombre. En Santa Cruz preparan una “Velada sidaria, sodomita y poética” en el marco del festival TranFeminista ANORMALES.

El programa lleva un itinerario cargado de cortometrajes e intervenciones: desde La Paz la participación en formato audiovisual del Movimiento Maricas Bolivia, una intervención en el espacio público del activista Marica y Marginal (Christian Eguez) en referencia al VIH/SIDA, y la lectura colectiva de uno de los textos más potentes de Pedro Lemebel, el Manifiesto / Hablo por mi diferencia que será reflexionado por el colectivo feminista Mujeres Creando, y la artista visual Nadia Callaú. La entrada es libre y gratuita. Y además se trata de un evento cultural sin precedentes en una ciudad como Santa Cruz de la Sierra / Bolivia.

No soy un marica disfrazado de poeta/No necesito disfraz/Aquí está mi cara/Hablo por mi diferencia/Defiendo lo que soy/Y no soy tan raro

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La marginalidad homosexual era uno de los principales combustibles para las obras de Pedro Lemebel, empezó a escribir desde muy joven, pasando una vida llena de carencias pero de contagiosa creatividad. Nació en 1952, hijo de un padre panadero y una madre ama de casa. Ser homosexual de manera indisimulada, incómodo y contundente en su producción, le costó la expulsión de la escuela, la universidad y en algunos trabajos donde ejercía como profesor de artes plásticas.

Sus obras literarias cargaban un corte autobiográfico, hablando en primera persona, de manera vivencial y con una proyección de cuestionamiento y crítica social, su prosa destapa la realidad de la pobreza y la marginalidad como ninguna otra. Siempre contestatario con una sociedad chilena que él mismo consideraba extremadamente conservadora y católica. “Tengo miedo, torero”, “Adiós mariquita linda”, “Loco afán: Crónicas de un sidario” y otros títulos han sido traducidos en diferentes idiomas como el francés, italiano, alemán e inglés.

Pero no me hable del proletariado/ Porque ser pobre y maricón es peor

116109_main_fullDesde el primer aniversario de su partida, ha cobrado diferentes homenajes en su país natal, exposiciones (Arder, museo de la memoria), obras de teatro, la aprobación para levantar un monumento con su figura por parte de la clase política que Pedro en vida criticó duramente, la publicación del libro póstumo “Mi amiga Gladys” (Editorial Seix Barral) sobre el escritor y artista visual en relación a su amistad con la líder comunista Gladys Marín; forman parte de las iniciativas en su nombre, además de la apertura de una fundación y la creación de un premio literario.

“Cómo es la vida, yo arrancando del sida y me agarra el cáncer”, lamentó el artista tiempo atrás, antes de que la enfermedad lo haya dejado sin voz y en silla de ruedas. Sin embargo su partida dejó un legado infinito para el activismo marica latinoamericano, para los colectivos de derechos humanos y para la inspiración escénica y visual.

Pobre comunista y maricón, así se reclamaba

yeguasrefunAsí era Pedro, transgresor en todo sentido. Por eso preocupa lo que hoy sucede con sus obras, con la manipulación política de su discurso, y en el peor de los casos con la distorsión de su propuesta crítica con el sistema utilizada por galerías, museos y curadores de arte, la irradiación de su lucha, de sus pulsaciones de izquierda, una izquierda socialista que también lo expulsó y rechazó por ser maricón. Su texto inaugural, el “Manifiesto, hablo por mi diferencia” fue leído en plena dictadura de Pinochet, durante un acto político de la izquierda chilena realizado en septiembre de 1986, en Santiago, Pedro tomó la palabra maquillado con una oz y un martillo en el lado izquierdo de su rostro y enaltecido por unos tacones de punta. Y, pese al rechazo, coqueteó continuamente con el Partido Comunista.

Las Yeguas, un párrafo aparte

Pedro también pasó por la performance, y la intervención pública y callejera. Las Yeguas del Apocalipsis, que hacían referencia a los Jinetes del Apocalipsis de la biblia, fue un dúo que saboteaba presentaciones de arte en diferentes espacios culturales de Santiago. Estaba conformado por Lemebel y otro maricón imprescindible, Francisco Casas, amigo y amante de Pedro. En los 80 constituyeron el terror de los eventos culturales en Santiago, desde muestras de arte hasta presentaciones de libros.

Yo no pongo la otra mejilla/Pongo el culo compañero

En 1988 irrumpieron en la ceremonia de entrega del premio de poesía Pablo Neruda. Lemebel y Casas subieron de forma intempestiva al escenario e intentaron poner una corona de espinas en la cabeza de Raúl Zurita, a quien le entregaron el galardón ese año. En 1989, terminada la dictadura, las Yeguas aparecieron en un acto de proclamación de la candidatura presidencial de Patricio Aylwin, quien ganaría y asumiría el cargo al año siguiente. En la ceremonia oficial, Francisco Casas besó en la boca a Ricardo Lagos, que tiempo después también sería presidente, y levantó junto a Lemebel una pancarta que decía “Homosexuales por el cambio”.

Y no se sienta agredido/ Si le hablo de estas cosas/ Y le miro el bulto/ No soy hipócrita/ ¿Acaso las tetas de una mujer no lo hacen bajar la vista?

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Pedro estuvo cerca de ganar el Premio Nacional de Literatura, que al final nunca se le otorgó a pesar de una masiva campaña social para que eso fuera posible. Se atrevió a decir que el premio estaba arreglado, más que la cara de una travesti.

Pedro Lemebel ha dado vitalidad a la lucha contra la homofobia, a la cotidianeidad de la prostitución, de las travestis y de otras marginalidades sociales tan presentes en sus obras, y por eso y varias otras razones hoy lo homenajean en diferentes partes del mundo haciendo referencia a su locus de enunciación homosexual de lucha e irreverencia.

Esa hombría de la que usted se jacta /Se la metieron en el regimiento/Un milico asesino/ De esos que aún están en el poder

Periodista Virtual. Christian Daniel Eguez. chistianlook@gmail.com

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Nadia Callaú Greta maricas bolivia

 

 

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