“Ser maricón es algo más que mendigarle derechos al Estado”

Por: el 2 diciembre, 2017

Este lunes 04 de diciembre se presentará el documental “Ser marica, ser indígena y otros travestismos” en el Centro de la Cultura Plurinacional a las 19:30, el ingreso es libre. Una iniciativa del activista Christian Egüez (Marica y Marginal) con el objetivo de seguir aportando en las luchas pendientes para las disidencias y las diversidades sexuales.

La pieza audiovisual tiene una duración de media hora, se trata del registro de una de las intervenciones del activista en el Foro de pueblos indígenas en la ciudad, llevado adelante el pasado mes de agosto en las instalaciones Centro de la cultura plurinacional (CCP), en el que inesperadamente el activista apareció travestido con su característico atuendo grotesco (con la cara maquillada, pantimedias rasgadas, blusa transparente y con el cuerpo repleto de machas rojas aparentando tener sífilis), y entrevistó a una serie de autoridades e integrantes de organizaciones indígenas para dialogar sobre sexualidad, racismo y homofobia. El documental también contiene el registro de una performance filmada en el subterráneo del mismo CCP.

El activista indica que entre sus intenciones de intervenir el foro y dialogar con los indígenas se encuentra poder llevar la discusión en torno de las identidades hacia un plano sexual, y desde ese lugar empezar a repensar todas las características de machismo y fobias sexuales todavía muy presentes en el abanico de las identidades indígenas, culturales y de género. Así también considera que nunca había estado tan vigente como ahora poder hablar de la identidad, y que mejor hacerlo desde las identidades indígenas y las identidades sexuales, ambas bastante postergadas históricamente en sus derechos y libertades.

Sobre el provocador título del documental “Ser marica, ser indígena y otros travestismos” explica que se trata de despertar el interés por reivindicar aquello que nadie está dispuesto a ser: “A todos los hombres les han dicho maricón o marica en algún momento de sus vidas, eso pasa cuando ese hombre ha transgredido o no ha encajado en el papel de macho que la sociedad exige, cuando renuncia al servicio militar obligatorio, cuando no lanza un piropo en la calle o cuando se atreve a amar a otro hombre, en ese sentido me presento siempre como maricón, con picardía, coqueteo y orgullo” – comenta convencido, agitando sus manos repletas de anillos y sus dedos con afiladas uñas largas.

Sobre la noción travesti refiere que es urgente rescatar el carácter creativo que el travestismo y el transformismo han aportado en la cultura boliviana. “Pensar en el travestismo es darnos cuenta que el mundo, la vida y todas las realidades tienen movimiento, son cambiantes, dinámicas, disidentes, y que pueden repensarse libre de opresiones. No hay que tenerle miedo a la palabra marica o travesti, aunque han sido usadas históricamente como peyorativas y ofensivas, es hora de tomar la fuerza y la potencia que generan con el simple hecho de tomarlas como una bandera de lucha” – indica.

Para el activista ser marica es algo más que mendigarle derechos al Estado, y por tal razón explica que no se siente identificado con la agenda LGBT actual por tratarse de una serie de inclusiones a un sistema que considera podrido y tramposo. “Los activistas LGBTs hasta ahora no han puesto en discusión las bases que sostienen este sistema machista tiránicamente heterosexual, lo reivindican con todas sus características racistas y sin ninguna posibilidad de disidencia ni provocación, y sin analizar que no todos los maricones queremos ni estamos en condiciones de replicar lo que la heteronorma necesita para fortalecerse: el matrimonio y la familia”. Así mismo deja clara su posición de que hoy ser marica debe servir para levantar la voz no solamente cuando se trata de homofobia o cuando se afecta algún derecho conquistado que supuestamente el Estado garantiza: “No me sirve de nada ser marica y festejar la ley de identidad de género en el palacio de gobierno mientras los compañeros con discapacidad no pueden ni acceder a la Plaza Murillo, como pasó en la promulgación de la ley, ser marica debe servir para hacer eco de otras tantas opresiones, sólo así vamos a poder construir horizontes de lucha que le hagan frente a las injusticias. Es por eso que el movimiento LGBT es un movimiento sin memoria, es un grupo de activistas incapacitados de generar convocatoria de otros sectores sociales, como pasó en la huelga de hambre reciente, era una imagen triste, sin apoyo de nadie más que de nosotros, los mismos y las mismas de siempre”

Para el Marica y Marginal, así se hace llamar, es urgente que otras experiencias de activismo de la disidencia sexual se generen en el país, así como los Maricas Bolivia en La Paz -pioneros en el asunto-, ya que si se trata de vivir en la diversidad y amar las diferencias hacen falta tener miradas más contundentes y políticas en el activismo. “Hoy la diversidad no es nada, parece una consigna neoliberal y que puede ponerse en cualquier norma o ley por más opresora que esta sea. La diversidad es hoy un cliché acrítico en este sistema democrático que invalida las diferencias y el disenso”

Un poco sobre él:

Christian Egüez tiene 22 años, es integrante del Centro Cultural San Isidro (Plan 3000), donde colabora desde el área de género y en los procesos de comunicación de ese espacio. Es comunicador en formación, ejerce el periodismo ciudadano, colabora con procesos de investigaciones feministas. Hace poco fue acreedor de una beca para la Residencia de arte contemporáneo Materia Gris (La Paz), que incluyó un intercambio a Santiago de Chile para tener un acercamiento con algunos de sus referentes teóricos como el fallecido escritor Pedro Lemebel, la performista bizarra Hija de Perra y los integrantes del Colectivo Utópico de disidencia sexual (CUDS). Uno de sus textos fue adaptado al teatro por la compañía Studio Vértigo. Hace dos años creó la propuesta Marica y Marginal, con la intensión de intervenir espacios públicos como muestra de irreverencia y “empute sexual”.

Sobre el documental:

Será presentado este 04 de diciembre a las 19:30 en el Centro de cultura Plurinacional (C/René Moreno 369) y será comentado por un panel integrado por diferentes miradas, desde la Directora de ese espacio cultural Paola Claros, la filósofa y catedrática Carol Gainsborg y las miradas feministas del Colectivo Rebeldía y las Mujeres Creando.

El trabajo está apoyado por la iniciativa Adelante Diversidad sexual y el Colectivo Rebeldía, fue registrado por José Gutiérrez y Laura Padilla y producido por Ales Film, integrado por Alejandra Menacho y Alejandro Cemo.

Periodista Virtual. Paul Amador. 

 

 

 

 

 

 

 

About Periodista Virtual

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook